Verano en serie

Llega agosto, calor tiempo libre… ¿Que mejor momento para darse una buena panzada y ver una de esas series tan buenas que hacen últimamente los americanos? He aquí una serie (y nunca mejor dicho) de recomendaciones. Se han quedado fuera algunas de las grandes, como House, Deadwood, Mad Men, Carnivale, True Blood o la sorprendente Breaking Bad, pero que se le va a hacer, ahora mismo hay mucha competencia en las series, mucha más, de hecho, que en el cine.

10- Nip/Tuck
Será inverosímil todo lo inverosímil que quieran, es cierto que los cirujanos plásticos no viven a todo trapo como es el caso de Sean McNamara y Christian Troy. Es verdad, hay elementos de la trama (especialmente la tercera temporada) absolutamente increíbles, pero lo cierto es que engancha. Tiene un plantel de grandes personajes como los dos doctores, Julia McNamara y el jóven Matt (que físicamente recuerda angustiosamente a Michael Jackson) y una serie de arcos argumentales muy conseguidos, como el del mafioso Escobar Gallardo, cualquier aventura amorosa de Matt (digamos que se las busca todas bien taradas) o la intensa vida de Cristian. Se queda lejos de ser una obra maestra, pero el tiempo pasa volando con esta serie

“The line that divides the porn industry and the plastic surgery is a thin one. We’re both selling fantasy, aren’t we?
– Dr. Cristian Troy

9- Californication
Ocho años ha tardado David Duchovny en encontrar un personaje que pudiera quitarle la sombra del Agente Fox Mulder, al que encarnó durante siete de las nueve temporadas de Expediente X. Hank Moody es posiblemente el personaje más autodestructivo de la historia de la televisión. Un exitoso escritor, con una peculiar visión de la vida, que hará todo lo posible para que su exmujer Karen –interpretada por una siempre enorme Natasha McElhone- abandone a su prometido y vuelva con él. Mientras lo intenta, Hank procede a follarse a medio Los Ángeles. A diferencia de otras series que pivotan sobre un protagonista potente (House, Dexter) y que carecen de secundarios de categoría, en Californication encontramos otros personajes geniales como la propia Karen, Becca –hija de Hank-, Charlie Runkle –manager del escritor- o Mia –uno de los personajes femeninos candidatos al papel de mayor zorra de la televisión-. La corta duración de los capítulos, 30 minutos, y que de momento sólo tenemos dos temporadas de doce episodios cada una hace que Californication nos pueda durar muy poco.

“I love women. I have all their albums.”

-Hank Moody

8- Como conocí a vuestra madre
Si a Ted Mosby le pidieran que explicara la Guerra de los Cien Años, este empezaría por el primer día, por la mañana, antes de desayunar. Por desgracia para sus hijos, Ted está decidido a explicarles cómo llegó a conocer a su madre… empezando, por lo menos, cuatro años antes. Marshall y Lily, los dos mejores amigos de Ted, deciden casarse. En ese momento el protagonista decide que él también tiene que sentar la cabeza y decide lanzase en la difícil y frustrante búsqueda de la mujer de su vida. Con un mensaje optimista -¡Eh! No importa que te hayas dado una épica hostia sentimental, todo esto te llevará a conocer a Tu Mujer Ideal justo en el Momento Ideal-, Como conocí a vuestra madre es una de las sitcoms más inteligentes y adictivas. Alguien definió esta serie como comer pipas, porque una vez te has puesto un capitulo no puedes parar, y como no tengas algo urgente que hacer puedes acabar viendo ocho del tirón. Es cierto que debe gran parte de su tirón a Barnie Stinson, que pasa por ser uno de los mejores personajes que ha dado la comedia televisiva. Si Ted busca desesperadamente sentar la cabeza, Barnie es todo lo contrario. Su único objetivo en la vida es acostarse con cuantas más mujeres mejor. Aparentemente sin sentimientos, siempre trajeado y con una ilimitada confianza en si mismo, es capaz de urdir las más increíbles estratagemas para ligar y desarrollar teorías de lo más absurdo sobre el comportamiento femenino (¿a que muchos os habéis sentido identificados?). ¡Un personaje legen… esperad… dario!

“Hey! I don’t remember you. I’ve spent the last two days trying to remember every girl that I’ve slept with and all of the horrible things that I have done to them- and I have done some horrible things. I mean, at one point I’m pretty sure I sold a woman. I didn’t speak the language, but I shook a guy’s hands, he gave me the keys to a Mercedes, and I left her there. I am the guy who keeps a scrapbook of all the women I have slept with, but I never thought I was the guy who would sleep with a girl and not even remember her. So, from the bottom of my heart, for whatever I did to you, I apologize.”
-Barnie Stinson

7- The Office
Los que digan que la versión inglesa era mejor son unos snobs. The Office es, sin lugar a dudas, la mejor sit-com que se ha hecho en mucho tiempo. No sólo tiene un gran guión y gags soberbios, sino que además es de las pocas series del género que se ha atrevido a innovar. Grabada en formato de falso documental, convierte a la cámara en un personaje más de la serie, permitiendo gestos de los personajes directos al espectador y cambios de actitud cuando alguien descubre que está siendo grabado. Ambientada en el día a día de una sucursal local de un gran fabricante de papel gobernada por el excéntrico Michael Scott -al que da vida Steve Carell, actorazo donde los haya, al que muchos recordarán como el profesor suicida de Little Miss Sunshine-, convencido de que es el mejor jefe del mundo y obsesionado por que sus empleados le adoren y que se lo pasen bien en el trabajo. Pero no sólo de Michael Scott vive The Office. Todos sus personajes tienen un punto genial. Jim y Pam, la parejita de la oficina; Dwight, el freak; Ryan, el becario; Angela, la estirada; Kevin, el gordito simpático… posiblemente sea el arsenal de personajes más potente que se ha visto en una sitcom desde Los Simpson. La gran comedia del momento.

“When I retire, I—I don’t want to just disappear to an island somewhere. I want to be the guy who gives everything back. I want it to be like: “Hey, who donated that hospital wing that is saving so many lives?” “Umm, well, uh, I don’t know. It was anonymous.” “Well, guess what? That was Michael Scott!” “But– it was anonymous, how do you know?” “…Because I’m him!

-Michael Scott

6– Battlestar Galactica
Las apariencias engañan, y cualquiera que se haya cruzado con esta serie haciendo zapping o que haya visto los DVDs en la estantería de alguna tienda sin indagar demasiado se habrá hecho la idea de que estamos ante una copia, posiblemente mala, de Star Wars. Una serie de navecitas disparándose unas a otras y con extraterrestres feos por aquí y por allá. Si alguien se ha enterado, además, de que es un remake de una serie de los años 70 tendrá una opinión aún peor. Es cierto que tenemos naves disparándose entre ellas y aunque no hay alienígenas sí que hay robots. Pero nada más lejos de la verdad, Battlestar Galactica no es una serie de ciencia-ficción al uso. Si alguien busca grandes batallas, aventuras y humor mejor que busque otra serie, porque aquí no lo va a encontrar. Estamos ante una serie madura, claustrofóbica y con más elementos de thriller político que de ciencia ficción. En un momento de la historia que no se determina, el ser humano crea unos robots a modo de sirvientes: los cylons. Sin embargo estos pronto se revelan y comienza una guerra entre creación y creadores. Tras la firma de un armistício, los cylons desaparecen y durante cuarenta años nadie sabe de ellos… hasta el momento que comienza la serie, cuando de un plumazo, atacan y destruyen las Doce Colonias de Kobol, donde habita la humanidad. De toda la armada, sólo una nave sobrevive: la estrella de combate Galáctica, que de puro antigua que es no se ve afectada por el virus informático con el que los cylons inutilizan las defensas humanas. Junto a la Galáctica, una pequeña flota civil de unos 50.000 supervivientes es todo lo que queda de la raza humana. Acosados por ataques de los cylons y bajo el liderazgo del comandante Bill Adama (Edward James Olmos) se lanzarán en la búsqueda de la legendaria decimotercera colonia: la Tierra. A diferencia de otras series de ciencia ficción, Battlestar Galactica tiene un fuerte componente político, dando mucho peso a lo que ocurre en las bambalinas del gobierno de las colonias, de la tensión que vive el gabinete de la presidenta Laura Roslin, hasta el punto que en ocasiones recuerda a El Ala Oeste de la Casa Blanca. Además la serie toca temas de gran importancia en el mundo actual, como el choque de civilizaciones, fundamentalismos religiosos, el ateísmo, corrupción política… temas pocas veces tocados por series televisivas de ciencia ficción. Aunque esté disfrazada de serie-b, es una serie con mayúsculas, que su apariencia no engañe.

“Absolute belief in God’s will means there’s a reason for everything. Everything! And yet you can’t help ask yourself how God can allow death and destruction. And then despise yourself for asking. But the truth is, if we knew God’s will, we’d all be gods, wouldn’t we??”

-Gaius Baltar

5- Dexter
Basada en la novela de Jeff Lindsay, no es un soplo de aire fresco, es un huracán. Dexter Morgan es un encantador y servicial forense de la policía de Miami especializado en salpicaduras de sangre. Atento, educado y profesional. Nadie diría que por la noche se dedica a asesinar a gente, a aquellos asesinos que no es capaz de atrapar la policía. Necesita hacerlo, al fin y al cabo es un asesino en serie y siente una exquisita atracción por la sangre. Por eso su mundo se tambalea cuando se cruza en su camino otro asesino en serie que deja los cuerpos de sus victimas perfectamente troceados y empaquetados… pero sin derramar una sola gota de sangre. Probablemente, sea el primer thriller policiaco narrado, en primera persona, por un psicópata incapaz de tener un sentimiento humano. Algunas de las reflexiones de Dexter –con esa voz en off tan profunda e intima que el doblaje al castellano se ha ocupado de destrozar- están entre los mejores momentos de la historia del humor negro. Imprescindible.

“Needless to say I have some unusual habits, yet all these socially acceptable people can’t wait to pick up hammers and publicly smash their food to bits. Normal people are so hostile.”
-Dexter Morgan

4- The Wire
Mi elección personal para el verano. Para muchos la mejor serie de todos los tiempos y, después de haber visto las tres primeras temporadas (de cinco) no me extrañaría que, de haber elaborado este ranking dentro de unos meses, estuviera más arriba… o arriba del todo. Baltimore ha sido descrito alguna vez como el vertedero de la costa este de EEUU. Con sus calles controladas por los camellos, una tasa criminal por las nubes, una policía sin recursos y gobernado por un sistema podrido. Esa es la realidad que refleja The Wire, cuya definición más fácil –y acertada- es “la versión realista de CSI”. The Wire narra una investigación policial contra un narco que controla el este de Baltimore. Al contrario de lo que pasa en CSI, aquí los policías son humanos y se equivocan, se emborrachan, ponen los cuernos y la lían muy parda. Además, las mayores dificultades no provendrán de las tretas de tos traficantes para escabullirse de la justicia, sino de sus propios jefes, más preocupados por ascender, por salir en la tele para explicar la incautación de un gran alijo, por mantener las estadísticas y por tener contentos a los políticos que por realizar un buen trabajo y llegar hasta el final de las investigaciones. The Wire muestra con crudeza pero humanidad el mundo de la droga, desde el yonki hasta el narcotraficante. Lejos del efectismo de CSI, The Wire es una serie muy compleja, sin buenos ni malos, pausada, donde la resolución de un caso puede llevar varias temporadas (en caso de que logren resolverlo), llena de sutilezas y, sin embargo, no se hace para nada pesada, sino tremendamente adictiva. Caviar del bueno.

“If the Gods are fucking you, you find a way to fuck them back. It’s Baltimore, gentlemen; the Gods will not save you.”

-Commissioner Ervin Burrell


3- 24
Si lo que quieres es desconectar y pasar un rato sin que te hagan
pensar mucho, 24 es, de largo, tu serie ideal. Muchos dirán que su estructura es forzada, que su trama es inverosímil o directamente es una fantasmada. Otros irán más allá y dirán que es un instrumento del “marqueting del terror” implantado en EEUU tras el 11-S, incluso que justifica la tortura, y es posible que tengan razón, pero oiga, es que es tan tremendamente entretenida. ¿Adictiva? Como la heroína, ha sido recientemente escogida como la serie más adictiva de la televisión. Y no es de extrañar, la contrarreloj ha sido uno de los métodos más efectivos de la historia del cine para crear tensión y expectativas: pues 24 es una contrarreloj continua. La premisa es sencilla: cada temporada se desarrolla a lo largo de un día, cada temporada tiene 24 capítulos y cada capítulo narra, a tiempo real, los sucesos de una hora. Así, el día a día de Jack Bauer, nuestro protagonista, no es precisamente ir al supermercado. Jack es un agente de la Unidad Anti-Terrorista de Los Ángeles y se pasa el día como puta por rastrojo de aquí para allá desbaratando planes como matar al candidato a la presidencia, volar Los Ángeles con una bomba nuclear, soltar un simpático virus, conspiraciones gubernamentales, espías chinos, volar Los Ángeles con varias bombas nucleares, etc. 24 no da un respiro, con continuos giros de guión, grandes secuencias de acción, y continuas sorpresas. Jack Bauer es de esos personajes que, como John McLane en La Jungla de Cristal, son incapaces de tener un día normal. Atormentado, pícaro, obsesivo, determinado pero con un punto frágil que le hace tremendamente humano, Jack es uno de los personajes protagonistas con más gancho de la televisión del momento. 24 puede estar muy lejos de ser una obra maestra, sin embargo es –junto a Perdidos– la mejor serie de entretenimiento que puedas encontrar.

“I have killed two people since midnight. I have not slept for over 24 hours. So maybe, maybe you should be a little more afraid of me than you are.”
-Jack Bauer

2- Los Soprano
¿Alguna vez deseaste que la saga El Padrino durara diez veces más? Los Soprano es la respuesta de la HBO a tus rezos. En 1999 esta serie marcó el salto de calidad en la televisión americana, a partir del cual han caído joyas como A Dos Metros Bajo Tierra, The Wire o Deadwood. Incluso otras series más encaradas al entretenimiento puro y directo como Perdidos son difícilmente imaginables sin este precedente. Los Soprano narra el día a día de una familia mafiosa afincada en Nueva Jersey. No son los Corleone, pero quieren serlo. James Gandolfini, actor que sale citado varias veces en la Biblia bajo el nombre de Dios, da vida a Tony Soprano uno de los altos cargos de la familia que, con la muerte del gran jefe, se lanzará para lograr el puesto más alto de la pirámide. Como toda serie de la HBO (The Wire, A Dos Metros Bajo Tierra) Los Soprano muestra un elenco de personajes muy profundos, con multitud de matices, sin maniqueísmos, con unas interpretaciones colosales, una puesta en escena pausada realista y cuidada al detalle. Por ponerle una pega, los primeros capítulos se hacen un poco densos debido a la gran cantidad de personajes, lo que hace que el espectador tarde unos capítulos en situar a cada uno en su cargo y su bando, sin embargo una vez sabes quién es quién puedes disfrutar como un niño de una de las mejores obras que ha dado el audiovisual estadounidense.

“There’s an old Italian saying: you fuck up once, you lose two teeth.”

-Tony Soprano

1- A dos metros bajo tierra
La muerte ha sido un tema fundamental en el pensamiento humano desde que un mono tuvo la idea de enterrar un cadáver. Muchos escritores, directores de cine pensadores y pelagaitas varios han hablado sobre ella. Por eso sorprende que en el año 2001, casi 5.500 años después de la invención de la escritura, alguien pudiera abordar el tema desde una perspectiva tan original como esta serie. A Dos Metros Bajo Tierra narra la vida cotidiana de los Fisher, una familia algo disfuncional propietaria de una funeraria. Nate , el hijo mayor, vuelve a casa por Navidad para descubrir que su padre ha muerto en un accidente de tráfico al ir a buscarle, dejándolo a cargo de un negocio familiar del que siempre renegó. Tendrá que lidiar con su hermano Dave, un funerario gay que no ha salido del armario; con su hermana Claire, una adolescente rebelde; y con su madre Ruth, un monstruo controlador con novios extraños. Por si fuera poco, la familia de su novia Brenda está más desequilibrada si cabe que la suya. Conmovedora, atrevida, original divertida y narrada con un punto de vista irónico y con un sutil humor negro, pocas veces se han explicado desde la muerte tantas cosas sobre la vida. Esto no es televisión, es arte.

“There’s been an accident. The new hearse is totaled. Your father is dead. Your father is dead and my pot roast is ruined.”

-Ruth Fisher

0- Perdidos
No podía faltar en el ránking, evidentemente, pero tampoco podía comparar en igualdad de condiciones Perdidos y cualquier otra serie. No es que sea la mejor, ni mucho menos, pero sí que es la única que ha trascendido más allá de la televisión y se ha convertido en un fenómeno social, una serie de culto en potencia si no lo es ya. No voy a perder el tiempo en explicar nada sobre las aventuras y desventuras de los supervivientes del Oceanic 815 porque nada de lo que pueda decir no se ha dicho ya. Si aún no la has visto ¿Qué cojones haces aquí? ¡A verla ya, alma de cántaro!

“Welcome to the wonderful world of not knowing what the hell is going on”

-Kate Austen

Acerca de Javier Elío

Periodista. Guionista. Pitoniso fracasado. Farsante. Idiota
Esta entrada fue publicada en Series de televisión y etiquetada , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s